“Doy gracias por ser Cardenal… pero yo quiero ser santo”,

Cardenal Timothy M. Dolan
ROMA, 20 Feb. 12 / 10:14 pm (ACI).-
El Arzobispo de Nueva York, Cardenal Timothy M. Dolan, afirmó que está muy agradecido "por ser un Cardenal… pero yo en realidad quiero ser un santo".

En declaraciones a la prensa el 18 de febrero, el Arzobispo uno de los nuevos 22 cardenales creados por el Papa Benedicto XVI el sábado, indicó que "tengo un largo camino por recorrer, pero todo se trata de la santidad, de la amistad con Jesús y ser un santo. Y eso es lo que quiero ser".

El Cardenal Dolan también manifestó que se sintió particularmente conmovido por el anuncio, hecho al final del consistorio, de que se proclamarán dos nuevos santos estadounidenses el próximo 21 de octubre: Marianne Cope y Catalina Tekakwitha, la primera piel roja en ser declarada santa.

En total, el Papa elevará a siete beatos a los altares en el marco de la Jornada Mundial de las Misiones.

El Arzobispo de Nueva York dijo que él reconoció, esta semana, que su nombramiento como Cardenal significa tener que resistir la tentación del poder y el prestigio.
"Yo dije, 'Dolan, tienes tentaciones’. Siempre las he tenido, pero ahora tengo una que podría ir a la cabeza, literalmente" dijo el Cardenal, señalando a su nueva birreta roja.
"No se puede (dejar que eso suceda), ya que esto se trata de humildad, servicio, amor y estar cerca de Dios y su pueblo. De eso se trata esto, no de poder y prestigio", subrayó.

El Cardenal Timothy M. Dolan remarcó que la vida cristiana "se trata de la eternidad, no de todas estas cosas que pasan".

El Cardenal estadounidense, de 62 años, hizo titulares en la prensa italiana tras su ponencia ante sus pares, en una jornada previa al consistorio. Algunos medios de comunicación lo etiquetaron como una "estrella de rock" por su estilo afable y por la gorra de béisbol que usaba.

"Bueno, cuando usas ‘rock’ en el Vaticano tienes otra cosa en mente, a San Pedro. Es lo que su nombre significa, ‘rock’ (roca). Así que si puedo ser una roca como él, no está mal", señaló.

El Cardenal Dolan indicó a la prensa, con respecto a su ponencia del 17 de febrero sobre nueva evangelización, que "el Evangelio siempre ha sido bien recibido, en la gente que lo lee dice ‘eso es bonito’, pero es la puesta en práctica lo que nos desafía".

En medio de la solemnidad del consistorio, el Cardenal estadounidense mantuvo su alegría habitual. De hecho, fue el único que subió los escalones del altar mayor de la Basílica de San Pedro para recibir la birreta roja y el anillo cardenalicio de manos del Papa.
"Tienes que ser tú mismo. ¿Por qué fingir ser alguien diferente?", explicó a los periodistas. "Los italianos dicen que hacen los ñoquis con la pasta que tienes, y Dios sabe que tengo un montón de pasta", bromeó señalando a su estómago.

Para el Cardenal Dolan "es un gran día para todo Nueva York".

Sosteniendo su nueva birreta roja en el aire, indicó que "este es el sombrero que quiero poner sobre la punta del edificio Empire State, en el estadio de los Yankees y sobre la Estatua de la Libertad. Esto es para todo Nueva York, no para mí", concluyó.

Lecturas Del Domingo

VII Domingo del Tiempo Ordinario
19 de Febrero de 2012


El Domingo de la Fe
Mucha fe en Jesús de Nazaret tenían los que rompieron el techo de la casa en que estaba Jesús para hacer descender la camilla de un paralitico. Fe del enfermo. Pero mucha fe de los que le llevaban. Es una enseñanza grande porque muchos enfermos sobreviven y mejoran gracias al empuje y la fe de los familiares o amigos que los atienden. La escena evangélica que hoy nos narra San Marcos en impresionante… Y estamos a poco más de un par de días de la Cuaresma. Se inicia con el Miércoles de Ceniza. La Cuaresma es un Tiempo Fuerte de amor y conversión. Seguiremos a Jesús es su camino hacia la Pasión y Resurrección, hacia su camino redentor.

 
PRIMERA LECTURA
LECTURA DEL LIBRO DE ISAÍAS 43, 18-19. 21-22. 24b-25

Esto dice el Señor:  No recordéis lo de antaño, no penséis en lo antiguo; mirad que realizo algo nuevo; ya está brotando, ¿no lo notáis? Abriré un camino por el desierto, ríos en el yermo, para apagar la sed del pueblo que yo formé, para que proclamara mi alianza. Pero tú no me invocabas, Jacob; no te esforzabas por mí, Israel; no me saciabas con la grasa de tus sacrificios; pero me avasallabas con tus pecados, y me cansabas con tus culpas. Yo, yo era quien por mi cuenta borraba tus crímenes y no me acordaba de tus pecados.

Palabra de Dios.



SALMO RESPONSORIAL
SALMO 40
R.- SÁNAME, SEÑOR, PORQUE HE PECADO CONTRA TI.

Dichoso el que cuida del pobre y desvalido;
en el día aciago lo pondrá a salvo el Señor.
El Señor lo guarda y lo conserva en vida,
para que sea dichoso en la tierra,
y no lo entrega a la saña de sus enemigos. R.-

El Señor lo sostendrá en el lecho del dolor,
calmará los dolores de su enfermedad.
Yo dije: “Señor, ten misericordia, sáname,
porque he pecado contra ti”. R.-

A mí, en cambio, me conservas la salud,
me mantienes siempre en tu presencia.
Bendito el Señor, Dios de Israel,
ahora, y por siempre. Amén. Amén. R.-


SEGUNDA LECTURA
LECTURA DE LA SEGUNDA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 1, 18-22

Hermanos:

¡Dios me es testigo! La palabra que os dirigimos no fue primero “sí” y luego “no”. Cristo Jesús, el Hijo de Dios, el que Silvano, Timoteo y yo os hemos anunciado, no fue primero “sí” y luego “no”; en él todo se ha convertido en un “sí”; en él todas las promesas han recibido un “sí”. Y por él podemos responder: “Amén” a Dios, para gloria suya. Dios es quien nos confirma en Cristo a nosotros junto con vosotros. Él nos ha ungido. Él nos ha sellado, y ha puesto en nuestros corazones, como prenda suya, el Espíritu.

Palabra de Dios.


ALELUYA Lc 4, 18
El Señor me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad.


EVANGELIO
LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 2, 1- 12

Cuando a los pocos días volvió Jesús a Cafarnaún, se supo que estaba en casa. Acudieron tantos que no quedaba sitio ni a la puerta. Él les proponía la Palabra. Llegaron cuatro llevando un paralítico, y como no podían meterlo por el gentío, levantaron unas tejas encima de donde estaba Jesús, abrieron un boquete y descolgaron la camilla con el paralítico. Viendo Jesús la fe que tenían, le dijo al paralítico:  Hijo, tus pecados quedan perdonados. Unos letrados, que estaban allí sentados, pensaban para sus adentros: ¿Por qué habla éste así? Blasfema. ¿Quién puede perdonar pecados, fuera de Dios? Jesús se dio cuenta de lo que pensaban y les dijo: ¿Por qué pensáis eso? ¿Qué es más fácil: decirle al paralítico "tus pecados quedan perdonados" o decirle "levántate, coge la camilla y echa a andar?” Pues, para que veáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados. Entonces le dijo al paralítico:  Contigo hablo. Levántate, coge tu camilla y vete a tu casa. Se levantó inmediatamente, cogió la camilla y salió a la vista de todos. Se quedaron atónitos y daban gloria a Dios, diciendo: Nunca hemos visto una cosa igual.

Palabra de Dios.


REFLEXIONES SOBRE LAS LECTURAS


1.- La profecía de Isaías, que conforma nuestra primera lectura de hoy, es un mensaje de esperanza sobre la generosidad de Dios, que se adelanta incluso a los sentimientos nobles de los hombres de buena voluntad. También, como no, al arrepentimiento de los pecadores, poniéndoles en línea a recuperar su amistad. Texto interesante este del Capítulo 43 del Profeta Isaías que debemos meditar en nuestro interior.

S.- El salmo, el 40, es fundamental para entender el mensaje total de la eucaristía que celebramos hoy. Su versículo de respuesta lo explica todo perfectamente: “Sáname, Señor, porque he pecado contra ti”. Era este salmo para los judíos contemporáneos de Jesús una oración personal para pedir salud a Dios para todos los enfermos. Para nosotros tiene el mismo significado.

2.- Comenzamos hoy la lectura de la Segunda Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios y que se prologará hasta el domingo catorce de este tiempo ordinario, después, incluso, de la interrupción que la liturgia hace de este tiempo con la llegada de la Cuaresma. Esta carta, toda ella, es un ejercicio de sinceridad total por parte de Pablo y una de las más llamativas de las escritas por el Apóstol de los Gentiles.

3.- San Marcos, en el Evangelio, nos narra el último de los milagros de Jesús de los que hemos ido escuchando en los domingos anteriores y que es una formidable catequesis bautismal para todos aquellos que deseaban acercarse al seguimiento de Jesús. Lo importante de la curación del paralítico es su salvación integral que beneficia a alma y cuerpo y por la cual sus males físicos y sus pecados desaparecen. Y eso hemos de tenerlo en cuenta nosotros, aquí y ahora: la medicina que nos ofrece Jesús en la Eucaristía nos sana del todo. Tengámoslo en cuenta.

De lo negativo a lo positivo! ! ! ! !

Tú dices: Es Imposible
Dios Dice: Todo es Posible
(Lucas 18:27)
Tú dices: Estoy cansado
Dios dice: Yo te haré descansar
(Mateo 11:16 - 30)
Tú dices: Nadie me ama
Dios dice: Yo te amo
(Juan 3:16 & 13:34)
Tú dices: No puedo continuar
Dios dice: "Mi gracia es suficiente"
(1 Corintios 12:9)
Tú dices: No entiendo
las cosas
Dios Dice: "Yo te guiaré"(Proverbios 3:5-6)
Tú dices: No lo puedo hacer
Dios Dice: "Tu puedes hacerlo"
(Filipenses 4:13)

Tú dices: No me puedo perdonar
Dios dice: “Yo te perdono"
(1 Juan 1:9)  y  (Romanos 8:1)
Tú dices: Me siento solo
Dios dice: "Nunca te dejaré solo"(Hebreos 13:5)
Por todas las cosas negativas, nos tenemos que decir
"Dios tiene la respuesta para todo..."

¿A ti quién te condena?

Dos hombres fueron condenados. La sentencia consistía en que en un día determinado, en veinte años, serían torturados lentamente hasta la muerte.
Al escuchar la sentencia, el más joven se retorció de la pena y del dolor, y a partir de ese día, cayó en una profunda depresión.
"¿Para qué vivir?" se preguntaba, "si de todas maneras van a arrebatarme la vida, y de una manera inconcebiblemente terrible!"Desde ese día nunca fué el mismo. Cuando alguno de sus cercanos, compadecido por su estado, le ofrecía apoyo para tratar de alegrarlo, respondía rencorosamente diciendo:
- Claro, como tú no tienes que cargar mis penas, todo te parece fácil.En otras ocasiones también replicaba:- Tú no sabes lo que sufro, no es posible que me entiendas...
Y, a veces, alegaba en voz alta:
- ¿Para qué me esfuerzo? Si de todas formas...
Y así, poco a poco, el hombre se fué encerrando en su amarga soledad y murió mucho antes de que se cumpliera el plazo de los veinte años.
El otro hombre, al escuchar la sentencia, se asustó y se impresionó, sin embargo a los pocos días resolvió que, como sus días estaban contados, los disfrutaría.
Con frecuencia afirmaba:
- No voy a anticipar el dolor y el miedo empezando a sufrir desde ahora.Otras veces decía:
- Voy a agradecer con intensidad cada día que me quede.
Y, decidió disfrutar de la gente que lo rodeaba, a su compañero de sentencia solo lo respeto en su vision de vida y se alejo de el, para tener la oportunidad de sembrar en los otros lo mejor de sí.
Cuando alguien le mencionaba su condena, respondía en broma:
- Ellos me condenaron, yo no me voy a condenar sufriendo anticipadamente y, por ahora, estoy vivo.
Fué así que, paulatinamente, se convirtió en un hombre sabio y sencillo, conocido por su alegría y su espíritu de servicio.
Tanto, que mucho antes de los veinte años, le fué perdonada su condena.
Amigo mío, el 99% de tus miedos no se realizarán.
Cree en tu fuerza, disfruta la libertad de ser feliz.
La verdadera libertad no está en lo que haces, si no en la forma como eliges vivir lo que haces, y sólo a ti te pertenece tal facultad.

Rezar confiando en Dios y ofreciéndole fatigas y sacrificios

Foto y articulo Cortesia de: ACI/EWTN Noticias
Rezar confiando en Dios y ofreciéndole fatigas y sacrificios, exhorta el Papa

VATICANO, (ACI/EWTN Noticias).- En la habitual audiencia general de hoy, el Papa Benedicto XVI alentó a los católicos a rezar confiando en la voluntad de Dios, colocando ante él las fatigas, sufrimientos y sacrificios cotidianos para aprender a seguirlo, como hizo el Señor Jesús antes de morir en la Cruz.

Ante miles de peregrinos de distintas partes del mundo en el Aula Pablo VI, el Santo Padre reflexionó sobre la oración de Jesús en el Huerto de los Olivos. El evangelista Marcos narra que, después de la Última Cena, Jesús se dirige al monte de los Olivos y se prepara para la oración personal.

"Pero esta vez sucede algo nuevo: parece que no quiere estar solo. A menudo Jesús se alejaba de las multitudes, e incluso de los discípulos, para orar. En Getsemaní, en cambio, invita a Pedro, Santiago y Juan a estar cerca de Él. Son los mismos discípulos que llamó para que estuvieran con Él en el monte de la Transfiguración".

El Papa dijo luego que "esta cercanía de los tres durante la oración en Getsemaní es significativa. Se trata de una petición de solidaridad en el momento en el que siente aproximarse la muerte; pero es, sobre todo, una cercanía en la oración para expresar, de algún modo, la sintonía con Él en el momento en el que se prepara para cumplir hasta el final la voluntad del Padre, así como una invitación a cada discípulo a seguirlo en el camino de la Cruz".

Las palabras que Cristo dirige a los tres discípulos "Mi alma está triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad" revelan que en aquel momento siente "miedo y angustia, experimenta la última profunda soledad precisamente mientras se está cumpliendo el plan de Dios".

"En este miedo y angustia de Jesús se resume todo el horror del hombre ante su propia muerte, ante la certeza de su inexorabilidad y la percepción del peso del mal que toca nuestras vidas".

Después de invitar a los discípulos a velar, Jesús se aleja un poco. Citando a San Marcos, el Santo Padre recordó que "Jesús cae postrado en tierra: es una posición de oración que expresa la obediencia a la voluntad del Padre, el abandonarse con plena confianza en Él".

Luego Jesús pide al Padre que, si es posible, pase lejos de Él esa hora. "No se trata solo del miedo y la angustia del hombre ante la muerte, sino que está presente también la turbación del Hijo de Dios que ve la terrible masa del mal que deberá tomar sobre Sí para superarlo, para privarlo de poder".

Benedicto XVI exhortó por ello a los fieles a rezar llevando ante Dios "nuestros esfuerzos, los sufrimientos de ciertas situaciones, el compromiso cotidiano de seguirlo, de ser cristianos, y también el peso del mal que vemos en nosotros y alrededor nuestro, para que Él nos dé esperanza, nos haga sentir su cercanía, nos dé un poco de luz en el camino de la vida".

Retornando a la oración de Jesús, el Papa señaló tres "pasajes reveladores" en las palabras que dirige al Padre: "¡Abbá, Padre! Todo te es posible, aparta de mí este cáliz; pero que no sea lo que yo quiero, sino lo que quieres Tú".

En primer lugar, la palabra aramea "Abbá es la utilizada por los niños para dirigirse a sus padres, por lo que expresa "la relación de Jesús con Dios Padre, una relación de afecto, confianza, abandono".

En segundo lugar aparece la conciencia de la omnipotencia del Padre, que "introduce una petición en la que vemos de nuevo el drama de la voluntad humana de Jesús ante la muerte y el mal".

La tercera expresión, explicó el Papa, "es la decisiva, aquélla en la que la voluntad humana adhiere plenamente a la voluntad divina. Jesús nos dice que sólo conformando la propia voluntad con la voluntad divina, el ser humano alcanza su verdadera altura, se hace ‘divino’."

"Y es eso lo que hace en Getsemaní: transfiriendo la voluntad humana en la voluntad divina nace el verdadero hombre y somos redimidos".

Cuando rezamos el Padre Nuestro, "pedimos al Señor: ‘hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo’. Reconocemos que existe una voluntad de Dios sobre nuestra vida, y que ha de ser cada día más la referencia de nuestro querer y de nuestro ser; reconocemos también que (…) la tierra sólo se hace cielo, lugar de la presencia del amor, la bondad, la verdad, la belleza divina, si en ella se hace la voluntad de Dios".

Así, en nuestra oración "debemos aprender a confiar más en la divina Providencia, pedir a Dios la fuerza para salir de nosotros mismos y renovar nuestro ‘sí’, para decirle: ‘hágase tu voluntad’, para conformar nuestra voluntad con la suya. Es una oración que debemos repetir a diario, porque no siempre es fácil confiarse a la voluntad de Dios".

La narración evangélica muestra que los discípulos no fueron capaces de velar con Cristo. Por ello, el Papa alentó finalmente al "Señor que seamos capaces de velar con Él en oración, de seguir la voluntad de Dios cada día, incluso si habla de Cruz, de vivir una intimidad cada vez mayor con el Señor, para traer a esta tierra un poco del cielo de Dios".

Tras la catequesis, el Papa saludó a los peregrinos presentes, especialmente a un grupo de capellanes del Ejército Británico; a los fieles procedentes de Hong Kong e Hispanoamérica; a los obispos amigos de la Comunidad de San Egidio venidos de Europa, Asia y Africa; y a los jóvenes y los enfermos.
En su saludo en español el Santo Padre exhortó a "en la oración a poner ante Dios las fatigas y los sufrimientos, los esfuerzo de cada día para seguirlo. Supliquémosle que nos haga sentir su cercanía y nos done su luz. Confiemos en su Providencia divina para conformar así su voluntad a la nuestra, repitiendo cada día el ‘si’ de Jesús, el ‘si’ de María".

"Queridos amigos pidamos al Señor para que seamos capaces de vigilar con Él en oración, de cumplir su voluntad cada día aunque comporte sacrificio. Que estemos dispuestos a vivir una intimidad cada vez más grande con Él. Muchas gracias", concluyó.

Vale La Pena

VALE LA PENA

Vale la pena cada espina, cada rosa, cada lágrima que riega lo que florecerá en sonrisa, porque la vida es maravillosa por ella misma; no importan las penas, no importa el desamor, porque pasa... todo pasa y el sol vuelve a brillar.Hay momentos que sentimos que todo está mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz.
En esos momentos debemos tomar todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.
Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena entusiasmarnos de nuevo,y sólo puedo contestar una cosa:
¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!
Vale la pena sufrir, porque he aprendido a amar con todo el corazón.
Vale la pena entregar todo, porque cada sonrisa y lágrima son sinceras.
Vale la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al levantarlas seré más fuerte de corazón.
Vale la pena una lágrima, porque es el filtro de mis sentimientos, a través de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.
Vale la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y objetividad.Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacío.
Vale la pena volver a sonreír, porque eso demuestra que he aprendido algo más.
Vale la pena acordarme de todas las cosas malas que me han pasado, porque ellas forjaron lo que soy el día de hoy.
Vale la pena voltear hacia atrás, porque así sé que he dejado huellas en los demás.
Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es una oportunidad de volver a empezar.
Todo esto son sólo palabras, letras entrelazadas con el único fin de dar una idea.
Lo demás, depende de cada uno de nosotros.
Dejemos que nuestras acciones hablen por nosotros.
¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!.
¡Seamos Felices!

Un Sueño

Una mujer soñó que estaba en unatienda recién inaugurada y para su sorpresa, descubrió que Dios se encontraba tras el mostrador.
- ¿Qué vendes aquí?, preguntó la mujer.
- Todo lo que tu corazón desee, respondió Dios.
Sin atreverse a creer lo que estaba oyendo, se decidió a pedir lo mejor que un ser humano podría desear.
- Deseo Paz de Espíritu, Amor, Felicidad, Sabiduría y ausencia de todo temor....
Tras un instante de vacilación, añadió:
- No sólo para mí, sino para todo el mundo......
Dios se sonrió y le dijo:
- Creo que no me has comprendido.- Aquí no vendemos frutos, únicamente vendemos semillas.
- Para sembrar una planta hay necesidad de romper primero la capa endurecida de tierra y abrir los surcos; luego, desmenuzar y aflojar los trozos que aún permanecen apelmazados, para que la semilla pueda penetrar, regando abundantemente para conservar el suelo húmedo y entonces......
- ¡Esperar con paciencia hasta que germinen y crezcan!.En la misma forma en que procedemos con la naturaleza hay que trabajar con el corazón humano, "roturando" la costra de la indiferencia que la rutina ha formado, removiendo los trozos de un egoísmo mal entendido, desmenuzándolos en pequeños trozos de gestos amables, palabras cálidas y generosas, hasta que con soltura, permitan acoger las semillas que diariamente podemos solicitar "Gratis" en el almacén de Dios, porque Él mantiene su supermercado en promoción.Son semillas que hay que cuidar con dedicación y esmero y regarlas con sudor, lágrimas y a veces hasta con sangre, como regó Él nuestra redención y !como tantos compatriotas han fecundado nuestro suelo!.
- En un trabajo de Fe y Esperanza, de perseverante esfuerzo, mientras los frágiles retoños, se van transformando en plantas firmes capaces de dar los frutos anhelados...
Hay que saber sembrar para cosechar...

Cortesia del: Rev. Tomas Del Valle-Reyes
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